Acciones y territorios

Paseos Violetas inicia una nueva etapa para fortalecer el acceso a la salud, la reparación y la justicia frente a las violencias machistas

Tras más de un año de trabajo compartido, Paseos Violetas comienza una nueva fase con el objetivo de seguir construyendo comunidades más seguras, informadas y comprometidas frente a las violencias machistas. 

Este nuevo ciclo arranca en un momento especialmente significativo para el proyecto. Mientras ultimamos las actividades de la primera fase, que concluirán el próximo 31 de marzo, comenzamos ya a poner en marcha nuevas alianzas, metodologías y espacios de trabajo que darán continuidad a un proceso que ha demostrado el enorme potencial de la participación comunitaria para prevenir las violencias y acercar los derechos a las mujeres. 

Durante la primera fase, desarrollada junto a asociaciones de mujeres, profesionales sociosanitarias, agentes de igualdad, administraciones públicas y entidades comunitarias de distintos territorios, los Paseos Violetas permitieron identificar recursos, visibilizar activos comunitarios y generar espacios de encuentro para reflexionar colectivamente sobre las diferentes formas de violencia que afectan a las mujeres. 

La experiencia acumulada durante estos meses ha puesto de manifiesto una realidad compartida por muchas participantes: conocer los recursos existentes no siempre es suficiente. En muchas ocasiones, las mujeres siguen encontrando barreras para acceder a la atención sanitaria, al acompañamiento especializado, a los procesos de reparación o al sistema de justicia. 

Por ello, esta segunda fase da un paso más allá y sitúa en el centro las rutas de acceso a la salud, la reparación y la justicia. El objetivo es acompañar a las mujeres en la identificación de los recursos disponibles en sus comunidades, facilitar el conocimiento de los itinerarios de atención y fortalecer la coordinación entre los distintos agentes que intervienen en estos procesos. 

A lo largo de los próximos meses trabajaremos junto a asociaciones de mujeres, colectivos feministas, recursos especializados, profesionales de la salud, colegios profesionales y administraciones públicas. Lo haremos a través de procesos de formación, encuentros comunitarios, cartografías colaborativas y nuevos Paseos Violetas diseñados desde las necesidades y realidades de cada territorio. 

Creemos que garantizar una vida libre de violencias requiere mucho más que recursos especializados. Requiere también redes comunitarias fuertes, información accesible, profesionales sensibilizados y espacios donde las mujeres puedan reconocerse, apoyarse mutuamente y ejercer plenamente sus derechos. 

Con esta nueva etapa reafirmamos nuestro compromiso con una respuesta comunitaria, feminista e interseccional frente a las violencias machistas, convencidas de que el acceso efectivo a la salud, la reparación y la justicia también se construye caminando juntas.